spot_img

EC en el agua de riego, la importancia de este parámetro

Gelato 45 banner 300x90

Hoy os quiero hablar sobre la EC en el agua de riego, un parámetro de gran importancia a la hora de realizar un cultivo sano y de calidad.

En un post anterior os hablé del pH, otro parámetro de vital importancia para lograr unos resultados de máxima calidad.

Si manejáis como es debido el control de estos dos parámetros conseguiréis unos resultados excepcionales.

¿Qué es la EC?

Critical lemon kush banner

La electroconductividad más conocida como EC es un parámetro que mide la capacidad de conducción eléctrica de una disolución.

Hay una creencia bastante extendida y que realmente es falsa, y es que mucha gente cree que el agua conduce la electricidad.

Esto es completamente falso ya que el agua pura no conduce electricidad, en cambio las sales disueltas sí que lo hacen.

Por tanto cuando medimos la EC de una disolución acuosa, lo que estamos midiendo es la cantidad de sales disueltas que contiene.

Con este concepto claro podemos entender que la correcta medición de la EC en el agua de riego nos va a permitir aportar una nutrición equilibrada a las plantas.

Dicho equilibrio nutricional nos va a permitir conseguir un cultivo sin excesos ni carencias lo cual se traducirá en un rendimiento máximo de las plantas.

No solo mejorará la cantidad que produce sino que también sacará la máxima calidad de las genéticas que estés trabajando.

¿Qué sucede si no se ajusta bien la electroconductividad para el riego?

Hay que tener en cuenta que las plantas son muy sensibles a este parámetro y por ello tanto os niveles altos como bajos van a ser perjudiciales.

Si aportamos un exceso de abono obtendremos una EC muy elevada y si por el contrario regamos con una disolución pobre en sales tendremos una EC baja.

Ambas situaciones nos van a traer problemas, a continuación os explico con más detalle lo que pasa con cada caso.

Niveles altos de EC en el agua de riego

Deberemos tener en cuenta que las raíces actúan como una especie de filtro en el que se absorben tanto los nutrientes como el agua.

Cuando tenemos unos niveles de EC por encima de lo recomendado en nuestra disolución de riego, las plantas apenas podrán absorber agua y nutrientes.

Por poneros un ejemplo sencillo es como si intentásemos pasar por un filtro de café una disolución de agua con una gran cantidad de chocolate en polvo.

Lo que sucederá es que el chocolate se quedará casi en su totalidad atrapado en el filtro y el agua pasará en gotas.

Por tanto queda claro que si lo niveles de electroconductividad son demasiado altos las raíces se verán saturadas y no podrán absorber lo que la planta necesita.

Niveles bajos de EC

Cuando regamos con una EC por debajo de lo recomendado lo que pasará es que las plantas se verán forzadas a captar más agua en búsqueda de nutrientes.

Para llevarlo a lo práctico, lo que sucederá es que irán apareciendo carencias nutricionales por la falta de aporte de sales.

Es importante saber que es mucho más fácil corregir los efectos en el cultivo de regar con una EC baja que cuando nos pasamos por lo alto.

Cuando nos quedamos bajos de EC podremos corregirlo aplicando mayores dosis de fertilizante pero sin sobrepasar los valores recomendados.

En cambio si nos hemos pasado con la EC en el riego será más complicado eliminar ese exceso de sales del sustrato que provocará diferentes bloqueos y carencias severas.

¿Cuáles son los valores óptimos de EC para riego?

Al igual que sucede con el pH, la EC no tiene un valor constante recomendado sino que se deberá adaptar a las distintas fases de cultivo.

  • Germinación: se recomienda agua con EC cercano a 0
  • Pasados 10 días de la germinación: regaremos con una EC de 0’6 – 0’8 para ir subiendo progresivamente hasta 1’1 al final de la etapa de crecimiento
  • Fase de floración: mantendremos la EC entre 1’2 y 1’5 en función de lo que nos pidan las plantas
  • Fase de engorde: en esta última etapa es cuando más comerán las plantas y por ello regaremos con una EC de 1’8 o 2 máximo.

Cómo ajustar la EC en el agua de riego

Lo primero a tener en cuenta es el agua que vamos a utilizar para regar nuestras plantas.

Si de partida tenemos un agua del grifo de una zona donde es muy dura, ya antes de aplicar el abono tendremos una EC muy alta que limitara considerablemente la absorción de nutrientes.

Por tanto mi primera recomendación es que trabajéis con agua destilada o de ósmosis (EC 0’0) mezclada 50/50 con esa agua dura del grifo.

Si por el contrario vives en una zona donde el agua del grifo es muy blanda pues eso que te ahorras, podrás utilizarla directamente sin mayor complicación.

Dicho esto lo queda es muy sencillo, para subir el nivel de la EC en la disolución solo tendremos que añadir más fertilizante.

Por el contrario si el valor es demasiado alto tendrás que desechar la disolución y realizar una nueva con un agua de menor EC o aplicar una cantidad menor de abono.

¿Cómo se mide la EC?

Es muy sencillo ya que simplemente tendremos que valernos de un medidor digital que al introducirlo en la disolución nos dará el valor concreto.

medidor de EC en agua

MUY IMPORTANTE

Siempre medimos la EC en el agua de riego pero ojo, la realmente importante es la que tenemos en el sustrato.

Por ello cuando cultivamos con tierra es recomendable que una vez a la semana o cada dos midamos la EC de la tierra.

¿Cómo medir la EC de la tierra?

Muy sencillo, lo que haremos es seleccionar una de las macetas (cada semana podemos elegir una diferente) y regar con agua hasta que salga un poco por la parte baja.

Esa agua la recogeremos y ahí introduciremos el medidor. Esta lectura nos dirá si tenemos el sustrato saturado de sales o si está como debe.

Pau Grower
Redactor experto en cannabis titulado como técnico superior en gestión forestal. Amante de las plantas y la música, especialmente reggae y Hip-Hop ¡A vuestra disposición para cualquier consulta!

Related Articles

Dejar respuesta

¡Por favor, deja tu comentario!
Por favor, introduce aquí tu nombre

- Advertisement -spot_img

Lo más leido